¡FELICIDADES DON BOSCO!

Como cada año D.Pascual Chávez, nuestro Rector Mayor, envía su saludo a todos los jóvenes del Movimiento juvenil salesiano. Como él dice en su mensaje:

A través de este mensaje, a modo de diálogo entre vosotros y yo, os ofrezco el Evangelio y deseo haceros ver a Jesús, para que también podáis llegar a ser sus discípulos, testigos y apóstoles”.

Estructurado, en forma de diálogo directo y cordial con los jóvenes, Don Chávez invita a los jóvenes a seguirlo por camino, “porque Jesús camina”, pide buen paso y oídos atentos, en otras palabras, una disponibilidad de corazón y vida.

“Seguir a Jesús no significa tomar una decisión. Significa tomar la decisión. Significa arriesgar todo apuntando sobre una sola meta. Amigos míos y de Don Bosco, no deben vivir sin saber qué es lo que verdaderamente cuenta, sin saber cuál es el sentido de la vida. Porque la vida es todo aquello que tenéis. Vosotros podéis ser genios, organizadores, inventores, gente famosa, hombre y mujeres de éxito…. Pero todo esto es nada frente a la posibilidad de ser un instrumento en las manos de Dios”.

Es necesario escuchar aquella “semilla” que ha sido puesta en el corazón de todo joven y hacerla germinar. Para descargar el mensaje completo, clicar aquí:carta-mjs-2010
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ESTUVIMOS EN SANTIAGO

4El pasado fin de semana (23 y 24 de enero) estuvimos en Santiago de Compostela participando en la asamblea anual del Movimiento Juvenil Salesiano (MJS) de España.
Llegamos el vienes 22 por la noche. Después de saludarnos, hicimos la presentación oficial del encuentro. De nuestra inspectoría fuimos Borja Pérez (miembro del Consejo Permanente del MJS), Iván Poza y Txetxu Villota (delegado de pastoral).
El sábado fue el día fuerte del encuentro. Por la mañana tuvimos el tema formativo: “Cuál fue la relación de Don Bosco y M. Mazzarello con la Iglesia de su tiempo”. Después de una exposición a cargo de Mª Angeles Díaz y
Txetxu Villota, reflexionamos sobre cuál era la 6experiencia que tenemos de Iglesia y cómo educar a nuestros chavales para ser de verdad como MJS ese “rostro joven y alegre” de Iglesia. El tema nos sirvió como punto de arranque para la “Jornada mundial de la juventud” con el Papa, que tendrá lugar el verano de 2011. 
Por la tarde tocó compartir las experiencias del verano: Confronto, Campobosco francés y Tiempo Interior para Jóvenes. Los que fueron, nos lo contaron todo al detalle y fotos incluidas. El domingo se aprovechó para sacar las conclusiones del encuentro y celebrar la Eucaristía junto a los peregrinos en la Catedral. En definitiva, ha
sido una buena oportunidad para juntarnos, reflexionar juntos y compartir experiencias. Además pudimos  visitar Santiago de Compostela en el Año Jacobeo. Fue una gran asamblea muy bien organizada por los responsables de la Inspectoría de León y de la casa de Santiago de Compostela. A todos Gracias.

LA VOCACIÓN DEL CARDENAL MARADIAGA-SALESIANO

maradiaga“Soy un salesiano hondureño nacido hace 66 años en Tegucigalpa”, así comienza sus “confesiones” el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa. E inmediatamente después menciona el hecho que cambiaría decisivamente su vida: “entré a la Congregación Salesiana cuando tenía 16 años y ahí hice todo mi camino como educador, maestro; luego fui ordenado sacerdote en 1970″.

¿Cómo se sintió llamado a seguir al Señor? ¿Cómo decidió ser sacerdote?

- Yo estaba encantado de la vida salesiana: empecé desde los seis años en la primaria. Me gustaba muchísimo el ambiente, fui monaguillo, y precisamente regresando de una santa misa del colegio María Auxiliadora con el padre director que fue después arzobispo de Tegucigalpa, me dijo: “¿no te gustaría ser sacerdote?”. Y yo respondí inmediatamente: “sí”. Desde ese momento yo ya me sentía en el seminario, pero cuando terminé la primaria, a los doce años, le dije a mi padre que me iba para el seminario menor salesiano, al aspirantado, y me dijo: “usted no va a ningún lado, porque usted no se manda solo. Usted es muy travieso y me lo van a devolver al día siguiente”. Y de hecho, muchas veces pensé después: “tenía razón”.
Entonces se me olvidó  la vocación y me dediqué a la aviación con alma, vida y corazón. Aprendí el inglés de niño precisamente para poder leer libros de aviación, aprendí a volar cuando tenía 14 años. Cuando estaba para terminar el bachillerato, tuvimos unos ejercicios espirituales. Recuerdo que el predicador nos dijo: “si Dios los llama, no sean cobardes”. Aquello resonó en mi interior y dije: “Dios me llama y yo no quiero ser cobarde”. Por eso me fui al aspirantado, luego al noviciado: ese fue el camino.

- Usted nos revela su pasión por la aviación, pero muchos le conocen también por su pasión por la música.
-Sí porque, desde niño en mi casa, había música: mi padre amaba la música, mi hermana mayor tocaba el piano y mis otros hermanos. Entonces a mí me pusieron a aprender piano desde pequeño. Al entrar en la Congregación me destinaron también a ser profesor de música, me hicieron estudiar en el Conservatorio y me tocó muchos años enseñar música sagrada, canto gregoriano que me encanta, y además hacer orquestas y bandas en los colegios en los que trabajé y así aprendí a tocar varios instrumentos.

- Varios instrumentos musicales… ¿cómo cuáles?
- Como el saxofón, el acordeón, como el órgano, el piano, la batería, el contrabajo, el clarinete… Así me ha tocado muy bonita la vida.

- ¿Hubo alguna persona importante para tomar la decisión de seguir a Dios?
- Sí, fue naturalmente el director del colegio, así como san Juan Bosco. En el año antes de ordenarme sacerdote mi madre me reveló algo que desconocía: yo había nacido prematuro y el doctor decía que yo no iba a sobrevivir. Entonces ella ofreció rezar todos los días el Santo Rosario por mi salud, asegurando y que, si Dios me llamaba, ella me ofrecía al Señor. Yo nunca lo supe y ahí tiene usted el resultado.

- ¿Cuáles han sido algunos de los momentos más felices desde que decidió decirle “sí” al Señor?

- Muchísimos. Lógicamente, cuando hice mis primeros votos como salesiano, yo soñé todo el tiempo con ser salesiano y eso fue para mí una de las enormes alegrías. Luego naturalmente para mi el momento más feliz y decisivo ha sido la ordenación sacerdotal, es la gracia más grande que Dios le puede dar a una persona, después del bautismo. Posteriormente, el episcopado me dio más bien miedo y yo no consideraba que era mi vocación, pero acepté porque don Bosco decía que un deseo del Papa para un salesiano era una orden y así acepté en la fe. Y creo que el Señor me ha concedido 31 años de obispo de alegría, de mucho gozo. Cuando el Papa Juan Pablo II me llamó a ser cardenal, fue una sorpresa. Yo ni soñé jamás con eso, porque Honduras nunca tuvo un cardenal. De tal manera que me dio alegría por la alegría que causé a mi pueblo.

- ¿Y algunos de los momentos más difíciles?

- Bueno también dice el Señor “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame”. Entre esos momentos estuvo la muerte de mi padre, apenas cuando yo estaba empezando el camino, en segundo año de filosofía. Tuve también en ocasiones alguna dificultad de salud, padecí de asma varios años, me curó milagrosamente la Virgen, cuando estaba en primer año de Teología. Posteriormente también muchas dificultades a causa de la situación de Centroamérica. Como obispo administrador apostólico estaba en una diócesis de frontera con Guatemala y El Salvador: teníamos refugiados. Eran tiempos de guerrilla y, claro, era bien difícil todo. Otro momento muy triste fue la muerte de Juan Pablo II.

- ¿Por qué?

- Porque yo le quería muchísimo, era prácticamente mi padre, y él siempre me mostró una confianza y un cariño muy grande. Claro lo veíamos deteriorarse, pero yo no me imaginé que iba a morir tan pronto. Para mí fue como cuando murió mi padre, igual.

ORACIÓN POR HAITÍ

LEO LA PALABRA

Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los hechos sucedidos entre
nosotros, tal y como nos los enseñaron quienes, habiendo sido testigos presenciales desde el
principio, recibieron el encargo de anunciar el mensaje. Yo también, excelentísimo Teófilo, lo
he investigado todo con cuidado desde sus comienzos, y me ha parecido oportuno escribirte
estas cosas ordenadamente para que compruebes la verdad de cuanto te han enseñado.
Jesús volvió a Galilea lleno del poder del Espíritu Santo, y su fama se extendía por toda la
región. Enseñaba en la sinagoga de cada lugar, y todos le alababan.
Jesús fue a Nazaret, al pueblo donde se había criado. Un sábado entró en la sinagoga,
como era su costumbre, y se puso en pie para leer las Escrituras. Le dieron a leer el libro del
profeta Isaías, y al abrirlo encontró el lugar donde estaba escrito:

“El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha consagrado
para llevar la buena noticia a los pobres;
me ha enviado a anunciar libertad a los presos
y a dar vista a los ciegos;
a poner en libertad a los oprimidos;
a anunciar el año favorable del Señor.”

Luego Jesús cerró el libro, lo dio al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los
presentes le miraban atentamente. Él comenzó a hablar, diciendo:

–Hoy mismo se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

MEDITO LA PALABRA

Nos gustaría que el Espíritu de Jesús estuviera presente en toda la tierra; sobre todo en este panorama triste de Haití. Nos gustaría que el mismo Espíritu hiciera que nosotros nos convirtiéramos en personas capaces de dar vida a nuestro alrededor: curando, sirviendo en lo pequeño…cuidando de todos. El siguiente relato nos puede inspirar.

El sacerdote anunció que el domingo siguiente vendría a la iglesia el mismísimo Jesucristo en persona
y, lógicamente, la gente acudió en tropel a verlo. Todo el mundo esperaba que predicara, pero él,
cuando fue presentado, se limitó a sonreír y dijo: «Hola». Todos, y en especial el sacerdote, le ofrecieron
su casa para que pasara aquella noche, pero él rehusó cortésmente todas las invitaciones y dijo que
pasaría la noche en la iglesia. Y todos pensaron que era muy apropiado.
A la mañana siguiente, a primera hora, salió de allí antes de que abrieran las puertas de la iglesia. Y
cuando llegaron el sacerdote y el pueblo, descubrieron horrorizados que su iglesia había sido profanada:
las paredes estaban llenas de «pintadas» con la palabra «¡CUIDADO!» No había sido respetado un solo
lugar de la iglesia: puertas y ventanas, columnas y púlpito, el altar y hasta la Biblia que descansaba
sobre el atril. En todas partes, ¡CUIDADO!, pintado con letras grandes o con letras pequeñas, con
lapicero o con pluma, y en todos los colores imaginables. Dondequiera que uno mirara, podía ver la
misma palabra: «¡CUIDADO, cuidado, Cuidado, CUIDADO, cuidado, cuidado…!»
Ofensivo. Irritante. Desconcertante. Fascinante. Aterrador. ¿De qué se suponía que había que tener
cuidado? No se decía. Tan sólo se decía: «¡CUIDADO!» El primer impulso de la gente fue borrar todo
rastro de aquella profanación, de aquel sacrilegio. Y si no lo hicieron, fue únicamente por la posibilidad
de que aquello hubiera sido obra del propio Jesús.
Y aquella misteriosa palabra, «¡CUIDADO!», comenzó, a partir de entonces, a surtir efecto en los
feligreses cada vez que acudían a la iglesia. Comenzaron a tener cuidado con las Escrituras, y
consiguieron servirse de ellas sin caer en el fanatismo. Comenzaron a tener cuidado con los
sacramentos, y lograron santificarse sin incurrir en la superstición. El sacerdote comenzó a tener
cuidado con su poder sobre los fieles, y aprendió a ayudarles sin necesidad de controlarlos. Y todo el
mundo comenzó a tener cuidado con esa forma de religión que convierte a los incautos en santurrones.
Comenzaron a tener cuidado con la legislación eclesiástica, y aprendieron a observar la ley sin dejar de
ser compasivos con los débiles. Comenzaron a tener cuidado con la oración, y ésta dejó de ser un
impedimento para adquirir confianza en sí mismos. Comenzaron incluso a tener cuidado con sus ideas
sobre Dios, y aprendieron a reconocer su presencia fuera de los estrechos límites de su iglesia.
Actualmente, la palabra en cuestión, que entonces fue motivo de escándalo, aparece inscrita en la parte
superior de la entrada de la iglesia, y si pasas por allí de noche, puedes leerla en un enorme rótulo de
luces de neón multicolores.
Anthony de Mello. LA ORACION DE LA RANA 1. Ed. Sal Terrae. Santander 1988

REZO CON LA PALABRA

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LOS MILAGROS AYUDAN A VIVIR – 17 de Enero

LEO LA PALABRA
La Boda de Caná (Jn 2, 1-11)

Al tercer día hubo una boda en Caná, un pueblo de Galilea. La madre de Jesús estaba allí, y
Jesús y sus discípulos también habían sido invitados a la boda. En esto se acabó el vino, y la
madre de Jesús le dijo:
–Ya no tienen vino.
Jesús le contestó:
–Mujer, ¿por qué me lo dices a mí? Mi hora aún no ha llegado.
Dijo ella a los que estaban sirviendo:
–Haced lo que él os diga.
Había allí seis tinajas de piedra, para el agua que usan los judíos en sus ceremonias de
purificación. En cada tinaja cabían entre cincuenta y setenta litros. Jesús dijo a los sirvientes:
–Llenad de agua estas tinajas.
Las llenaron hasta arriba, y les dijo:
–Ahora sacad un poco y llevádselo al encargado de la fiesta.
Así lo hicieron, y el encargado de la fiesta probó el agua convertida en vino, sin saber de
dónde había salido. Solo lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua. Así que el
encargado llamó al novio y le dijo:
–Todo el mundo sirve primero el mejor vino, y cuando los invitados ya han bebido bastante,
sirve el vino corriente. Pero tú has guardado el mejor hasta ahora.
Esta fue la primera señal milagrosa que hizo Jesús en Caná de Galilea. Con ella mostró su
gloria, y sus discípulos creyeron en él.

MEDITO LA PALABRA
Meditar es llevar la Palabra al Corazón

Las novelas de intriga siempre nos proponen resolver la trama en base a unas “pistas” que el guionista va dejando caer. Normalmente suele ser un ejercicio de inteligencia en donde se mezclan la atención para ver y la perspicacia para ir interpretando dichas pistas.
El evangelio de Juan es un libro de “signos”, es decir de “pistas”, en donde propone al lector ir adivinando la trama del “misterio Jesús de Nazaret”.
Al final del texto de hoy se dice precisamente: “esta es la primera señal“, y luego dice que los discípulos creyeron en él.

Dios nunca nos habla directamente, porque no puede hacerlo; siempre habla a través de señales, o sucesos cotidianos. Aparentemente son solo eso, “sucesos cotidianos”; solo al que busca y se pregunta se le abren otros significados.
Estos días el mundo vive la devastación de Haití por un terremoto brutal. ¿Un suceso más o una pista? Un amigo mío anda preocupado por una dolencia; no sabe si será cosa grave…¿un suceso más o una pista?
Cada uno de nosotros puede ir descubriendo sucesos que le hacen pensar, dudar, preguntarse o buscar… ¿pueden ser ocasión para ir descubriendo un poco más la voluntad de Dios sobre nosotros y sobre el mundo?

La fe no nos resuelven las cosas cotidianas; pero sí hace una cosa importante: infundir ánimo y esperanza. Porque la fe sobre todo es eso: “ánimo y esperanza”.

Pensaba en Haití, en mi amigo y un María, ¿qué diría ella? ¿cómo reaccionaría?
Creo que volvería a decirnos: “Haced lo que él os diga”. Es una invitación a mirale, a sabernos en la compañía del mismo Dios, a sentir que lo nuestro, a pesar de los pesares, está llamado a “repararse, curarse”…y a “resucitar”. Tal vez, el milagro en Haití sea reconocer que aún queda mucha humanidad en el mundo y mucho compromiso en ayudar a vivir.

Recuerda dos episodios que durante esta semana se han convertido para ti en “signos” que te han hecho pensar, dudar, descubrir.

REZO CON LA PALABRA

Ten presente el texto del evangelio de hoy, y luego ve este vídeo de Don Bosco. ¿Hay alguna “señal” que hable de “ánimo y de esperanza”? ¿Te sientes capaz de continuar esta historia?
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SOLIDARIDAD CON HAITÍ

Se me quebranta el corazón al conocer la magnitud de la devastación, sufrimiento, muerte y desesperación que ha dejado tras de sí el terremoto”, son las palabras del Rector Mayor de los salesianos, don Pascual Chávez, al superior de los salesianos en Haití nada más conocer la tragedia en Haití.
Hasta el momento, sabemos que ha fallecido un salesiano del colegio Don Bosco de Puerto Príncipe, otros están heridos y quedan aún algunos desaparecidos. La preocupación se centra ahora en unos 200 alumnos que están bajo los escombros del colegio y los esfuerzos de salesianos y equipos de rescate se centran en el rescate de estos muchachos. Otros colegios y parroquias de la ciudad han sufrido gravísimos daños, así como otros centros de ciudades cercanas a Puerto Príncipe.
Además, Pascual Chávez explica que “ahora es el momento de arremangarse las mangas, como hiciera Don Bosco con sus jóvenes del Oratorio de Valdocco, y ayudar a quienes más lo necesiten. Es preciso organizar la ayuda para hacer sentir la cercanía de Dios y llevar esperanza”.
El Consejero General salesiano para las misiones Václav Klement está coordinando a las Procuras de Misiones (centros de captación de fondos y animación misionera) y al Don Bosco Network, red que agrupa a las ONGD salesianas, para canalizar todas las ayudas hacia Haití. También se están recibiendo la disponibilidad de voluntarios y salesianos que se ofrecen para ir al país caribeño. Por la proximidad con el país afectado, la Procura misionera salesiana de New Rochelle, en Nueva York, está coordinando la llegada y envío de ayudas a la zona afectada por el terremoto.

Para concretar esta ayuda, Misiones Salesianas de Madrid ha abierto una cuenta específica en el para recibir donaciones. Esta es su cuenta:

Banco Popular
Titular: Misiones Salesianas – Ayuda Haití
CCC: 0075 0001 85 0607077059

TE HE HECHO A TI-Oración

misionesViendo los telediarios o escuchando las noticias de la radio uno se da cuenta de que vivimos en un mundo herido que pide ayuda. Hay personas que escuchan de una manera especial el grito de esta humanidad que sufre y que ven con claridad que tiene que dar la vida para aliviar este sufrimiento y paracomunicar la Buena Noticia del Evangelio. Son tantos misioneros-as, sacerdotes, religiosos que se van al lado de los pobres por todo el mundo.

Comienza este rato de oración mirando la foto de al lado  y leyendo el relato que viene a continuación.

Te he hecho a ti

En la calle vi a una niña temblando de frío, con un vestidito ligero y con pocas perspectivas de conseguir una comida decente. Me enfadé y le dije a Dios:
- ¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces algo para remediarlo?

Durante un rato, Dios guardó silencio. Pero aquella noche, de improviso, me respondió:
- Ciertamente lo he hecho: te hice a ti.

De todas las realidades de pobreza e injusticia que has visto y oído ultimamente:

- ¿Cuáles con las que más te han llamado la atención? ¡Por qué?
- ¿Qué sentimientos te han producido?

Entregar la vida sin reservas

Las estrellas, que son los ojos de Dios, se han escondido. La fiebre me sube intensamente, no hay posibilidad de ir al hospital porque, como de costumbre, el coche está averiado.
Siento una intensidad grande ante la muerte, estoy alegre ante la muerte. He vivido apasionadamente el amor por la Humanidad y por el proyecto de Jesús. Muero plenamente feliz.
Cometí errores, hice sufrir a personas…, espero su perdón.
Qué bueno morir como los más pobres y marginados…sin posibilidad de llegar al hospital.
Qué bueno que nadie siga muriendo así.
Un abrazo intenso de amor a todos.

Esta es la última página hallada en el diario de Carlos Alberto, un misionero en Kenia. Una bellísima firma final para un vida llena d ecompromiso. Entrega, fe, esperanza, coraje, amor son las ropas que visten e identifican a las personas que eligen como vocación darse sin reservas por los demás.

- ¿Por qué crees que Carlos Alberto muere plenamente feliz?
- Si tú decidieras ser misionero/a, ¿cuáles serían tus motivos?
- ¿Crees qeu hoy en día hay muchas personas dispuestas a llevar este tipo de vida? ¿Por qué?

Unos minutos para orar

Señor,
enséñanos a no amarnos a nosotros mismos,
a no amar solamente a nuestros amigos,
a no amar solamente a aquellos que nos aman.
Enséñanos a pensar en los otros
y amar, sobre todo,
a aquellos a quienes nadie ama.
Concédenos la gracia de comprender
que mientras nosotros vivimos
una vida demasiado feliz,
hay millones de seres humanos
que son también tus hijos y hermanos nuestros,
que mueren de hambre
sin haber merecido morir de hambre
que mueren de frío
sin haber merecido morir de frío.
Señor,
ten piedad de todos los pobres del mundo.
No permitas, Señor,
que vivamos felices en solitario. Amén
(Raul Follereau)

¿ES VOZ DE DIOS?

 

Encuentro con frecuencia jóvenes con la disponibilidad de Samuel, la confianza de María, la generosidad para dejarlo todo de Mateo, la inquietud por propagar el Evangelio de PabloPero te preguntan: Lo que yo siento, ¿es llamada de Dios? Lo que oigo en la oración, ¿viene de Dios? ¿Cómo saber si todo esto es cosa de Dios? He aquí la respuesta:

1.      Si me despierta y saca de la mediocridad, si compromete y complica mi vida, pero la llena y da sentido…, es voz de Dios.

 

2.      Si me hace salir de mi tierra, de mi pequeña isla o mar y me lanza al mundo entero…, es voz de Dios.

 

3.      Si llama al corazón, al amor, a la generosidad, a la ilusión…, no al miedo ni al temor…, es voz de Dios.

 

4.      Si me invita a ser profundamente feliz y a hacer felices a los demás… si habla el lenguaje de la confianza, del Padre a su hijo…, es voz de Dios.

 

5.      Si me hace descubrir la propia realidad de pobreza (“Soy un niño”, “No soy capaz”), pero también lo que puedo hacer con su ayuda…, es voz de Dios.

 

6.      Si me va liberando de cosas, de mi egoísmo, de mí mismo; si rompe mis planes, como se los cambió a María de Nazaret…, es voz de Dios.

 

7.      Si no me saca de este mundo, pero me hace estar en él como levadura, sal, luz…, es voz de Dios.

 

8.      Si me invita a acercarme, a estar y a sentir a los más pobres, a dar vida, alegría, esperanza, plenitud, sentido…, es voz de Dios.

 

9.      Si no tiene nada que ver con los anuncios televisivos, si no es para hacerme más famoso, ni me va a dar más dinero y poder, ni lo que me ofrece lo pueden robar los ladrones, ni carcomer la polilla, ni devaluar las caídas de la bolsa…, es voz de Dios.

 

10.  Si no me llena de palabras para avasallarme, sino que en ocasiones calla y hace silencio invitándome a la reflexión, a la búsqueda humilde y a la oración paciente…. es voz de Dios.

 

11.  Si esa voz va germinando en mí lentamente, como la semilla en el surco, si me invita a centrarme en Cristo, a seguirle, a convivir con El, a ser su amigo…, es voz de Dios.

 

12.  Si es como un eco evangélico, si en la oración no puedo sacármelo del pensamiento…, es voz de Dios.

 

13.  Si es para extender su Reino, mejorar el mundo, hacerlo más humano, anunciar a Cristo y su Buena Nueva y no para anunciarme a mí mismo…, es voz de Dios.

 

14.  Si así también lo siente y lo ve mi comunidad y mi grupo; si cada vez soy más feliz siguiendo la llamada…, es voz de Dios.

SI ES VOZ DE DIOS…. ¡RESPÓNDELE!

¿POR QUÉ SOY SALESIANO?

Te presentamos al cardenal Bertone. Es el secretario de Estado del Vaticano y además salesiano. Aquí habla de su vocación: de su historia personal de joven, de cómo sintió el deseo de ser sacerdote al servicio de los demás.

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150 AÑOS-¿TE ANIMAS A CONTINUAR?

Os ofrecemos dentro de esta Semana Vocacional 2010 una entrevista al Rector Mayor de los Salesianos, Pascual Chávez. Hace un balance de los 150 años de la congregación salesiana, y anima a los chicos/as como vosotros a formar parte de esta fabulosa historia, como salesianos y salesianas. ¿Te animas?

La actividad consiste en escuchar la entrevista y dialogar sobre lo que Don Pascual dice en ella.

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